Sunday, March 22, 2015

Cada Momento es Unico: El Budismo y el Té


Rara vez encuentro placer en las cosas, pero algo que siempre me permite relajarme y estar presente en el momento y dejar atrás la rapidéz del día a día es una buena taza de té.

El té tiene una larga historia en la vida de la humanidad, y comparte gran parte de la misma con el Budismo, pero sobre todo, con el Budismo japonés. La "Ceremonia del Té" no es la mejor traducción de "Chado", que literalmente significa el "Camino del Té" ("cha" significa "té", "do" significa "camino"). Chado, también llamada "cha no yu" ("té de agua caliente") no es una ceremonia que involucra solemente el uso del té; esta ceremonia nos permite encarnar la noción budista de que sólo existe este momento, y debemos de experimentarlo y apreciarlo. A través de una meticulosa atención a cada detalle de la preparación y consumo del té, los participantes entran en una experiencia íntima con el té.

El té siempre ha sido valorado por los monjes Ch'an en China como un método para mantenerlos despiertos durante la meditación. Según la leyenda, cuando Bodhidharma, el fundador del Budismo Chan (Zen), tuvo problemas para mantenerse despierto durante la meditación, se arrancó los párpados, y las plantas de té surgieron de los párpados desechados. Los monjes budistas japoneses que viajaron a China en el Siglo 9 para profundizar en el Budismo, regresaron con té. En el Siglo 12, Eisai (1141-1215), un monje budista Tendai y el primer maestro Zen en Japón, regresó de China trayendo el linage Rinzai del Budismo Zen, trayendo consigo una nueva manera de hacer el té - mezclando el té verde en polvo con agua caliente en un recipiente, con un batidor . Este es el método para hacer té todavía se utiliza en el Chado.

Okakura Kakuzo, en su libro "El Libro del Té", llamó a la taza de té la "Copa de la Humanidad" y escribió:

"El sabor del té posee un encanto sutil que lo hace irresistible y muy particularmente susceptible a la idealización; lo cual ha inducido a humoristas occidentales a mezclar su aroma al perfume de su propio pensamiento." 

Lo que ahora llamamos la Ceremonia del Té fue creado por un ex-monje Zen que se convirtió en un asesor del shogun Ashikaga Yoshimasa. Murata Shuko (c. 1422-1502) sirvió el té en una pequeña taza, en una habitación sencilla en la suntuosa villa de su amo. Esto reemplazó profusamente la taza de porcelana decorada por cuencos, hizo hincapié en el té como una práctica espiritual e introdujo el concepto estético de wabi - belleza simple y austera. La ceremonia del té de Shuko se llama Wabi-cha. Shuko también comenzó la tradición, que aún se sigue, de colgar un rollo con una caligrafía en el salón de té. Él pudo haber sido el primer maestro del té para dividir una habitación grande en una de cuatro y medio tatami pequeños e íntimos, que sigue siendo el tamaño tradicional de una sala para la Ceremonia del Té. Cuando los participantes están plenamente presentes, el ritual evoca una gran paz y una gran claridad, una conciencia no-dualista y una profunda intimidad con uno mismo y los demás presentes.

Pero uno no debe de estar en compañía de alguien para poder descubrir su asombroso poder para evocar el espíritu presente en toda la naturaleza y poder percibir la eternidad contenida en un solo instante. 

El Maestro Eisai, escribió un ensayo sobre el té, que dice lo siguiente:

"El secreto para vivir una larga vida es beber té; es la medicina más maravillosa para mantener la salud. El mismo surge a partir de las laderas como el espíritu de la tierra. Aquellos que se reúnen y lo utilizan están garantizados de longevidad. Tanto la India como China lo valoran en gran medida, y en el pasado nuestro propio país tenía un gran respeto por el té. El té todavía tiene las mismas cualidades excepcionales y debemos usarlo más.

"Se dice que en el pasado, la humanidad estaba en armonía con todo el universo, pero ahora parece que la humanidad ha disminuido gradualmente y se ha convertido en una frágil, por lo que nuestros cuatro componentes corporales y cinco órganos han degenerado. Esta es la razón por la que los remedios de acupuntura y moxa no ayudan, e incluso el tratamiento a las aguas termales no tiene ningún efecto. Aquellos que son tratados con estos métodos se vuelven más y más débiles hasta que la muerte les llega, una perspectiva espantosa a considerar. Si estas modalidades de curación tradicionales no ayudan a la gente de hoy, entonces no hay alivio a la vista.

"De todas las cosas existentes en el universo, la más noble es la humanidad. Porque la vida es preciosa, es prudente y apropiado [beber té]. . . Beba mucho té, y la energía y el espíritus se restaurarán en toda su fuerza".

A través de una taza de té, podemos percibir al Buda que permea todo el universo, y que llace en nuestro corazón. Solo debemos de tomar cada sorbo estando plenamente presentes, dejando todos los problemas atrás, conscientes de cada momento, sabiendo que cada instante es irremplazable.

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